Miriam es maestra. Los gemelos Hugo y Vera van a empezar pronto primero de primaria. La casa es difícil de sacar adelante y las canguros, que cambian constantemente, le dan cada vez más disgustos. ¡Así no se puede seguir! Su marido, Pedro, está ya muy harto y le ha sugerido que reduzca su jornada. Pero ella no quiere, porque su independencia le importa mucho.

Una amiga le soltó hace poco la idea: "¡Pero Miriam, busca una au pair que os venga bien!" Pero ¿cómo se hace? Encontrar una au pair no será precisamente fácil. Internet ayuda con mucha información.

En la red se pueden leer muchísimos testimonios, en parte positivos y en parte también negativos. A Miriam le ayudan, porque así sabe cómo abordar la búsqueda de una au pair.

Encontrar una au pair y los requisitos para ello

Hay muchas cosas que tener en cuenta si se quiere encontrar una au pair (los siguientes requisitos corresponden a las normas de Alemania):

  • Edad de 17 a 30 años procedentes de países europeos y para ciudadanos de la AELC
  • Edad de 18 a 26 años procedentes de países no europeos
  • Son necesarios conocimientos básicos del idioma alemán
  • sin hijos propios y sin estar casada
  • la au pair debe poder permitirse la duración de la estancia en Alemania

Para las au pairs del resto de Europa y los ciudadanos de la AELC no existe ningún límite de tiempo. Para todas las demás hay un límite de entre 6 y 12 meses.

Los ciudadanos de la AELC son personas de los Estados miembros Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia.

Si se cumplen estos criterios, se puede encontrar una au pair.

Encontrar una au pair

Encontrar una au pair tiene que ver con la suerte

¡Tiene que haber buena química! Tener una au pair en casa no significa otra cosa que acoger a una persona más en el hogar. Lo ideal, por supuesto, es disponer de espacio suficiente. Que la au pair viva, a ser posible, con una entrada independiente en la propia casa. Que tenga su propio cuarto de baño. Estos son, por supuesto, los requisitos que desean tanto la familia como la propia au pair.

Nadie sabe de antemano cómo irá. ¿Nos llevaremos bien? ¿Aceptarán los niños a la nueva au pair? Porque, al fin y al cabo, no se puede decir: "Mejor lo dejamos. Gracias, ha sido un día agradable, pero vuelve a casa." Acoger a una au pair también tiene que ver con la responsabilidad.

Es un dar y recibir. Pero con demasiada frecuencia se aprovechan de la au pair como si fuera una asistenta con otro nombre. Debe echar una mano en la casa y, sin embargo, es responsable sobre todo del cuidado de los niños. Algunas familias lo ven de otra manera. Lo ideal para una au pair es que las tareas de la casa las haga además una empleada del hogar. Porque ella debe ocuparse de los niños y también asistir a un curso de idiomas.